uno sólo conserva lo que no amarra

Y sin tenerte, te tengo a vos ...

viernes, 15 de enero de 2010

14-1-10

Hoy me levanté con mucha alegría, me cambié y bajé a desayunar. Tomé café y comí dos rodajas de pan. Luego nos pasó a buscar la mamá de Caroline y nos fuimos al cole.
Estuve presente en la clase de Hannah y Leah,… El clima de hoy fue horrible, hubo mucha niebla y estuvo muy húmedo, pero por suerte no hizo frío (tampoco nevó.
La primer hora fue de alemán, y como Hannah y Camille iban a dar una exposición sobre la biografía de Gumman Staalesen, la profesora me permitió filmar, y pude entender bastante bien lo que dijeron. Más tarde les entregaron unas fichas (de personas de Berlin), porque van a hacer un intercambio de 10 días (primero vienen dos chicas a lo de Janosch y después se van Hannah y Leah) En la misma clase, leyeron un extracto de una de las obras de aquel escritor, pero esta vez no entendí nada. Cuando terminó la clase, nos fuimos Hannah, Leah y yo a almorzar. Ellas comieron pasta, en un lugar donde la venden para llevar y después me acompañaron a Mc Donald´s (gasté 4,80 euros)… Comimos sentadas en un banco dentro de un shoping y cuando finalizamos nuestro almuerzo nos dirigimos hacia una librería del centro (donde encontré “Rayuela” en español, que costaba 18,90 euros)… como los libros que ellas buscaban no estaban, nos fuimos a la librería que les describí en otro de mis relatos, pero ahí tampoco había lo que ellas buscaban. No teníamos demasiado tiempo, asi que pasamos fugazmente por su local de ropa preferido y volvimos a la escuela. En el camino, tuve una idea, pensé que me gustaría pasar una semana en el curso de Hannah y Leah, y la otra en el de Janosch. Las chicas estuvieron de acuerdo y, como justo estaba el profesor principal cuando llegamos, consultamos acerca de la posibilidad de hacer mi propuesta. Sin hacerse el más mínimo problema nos asintió con la cabeza, me saludó y dijo que sí. Mañana empiezo con ellas… Subí hasta el aula que Janosch me había dicho (para reencontrarnos) pero solamente encontré a Alexandre, quien también estaba sorprendido de que no hubiese nadie cuando ya era la hora de tener la clase. Bajé nuevamente los cuatro pisos para ir hasta el baño y cuando regresé no había nadie. Me dirigí hasta el patio, donde había unos chicos de otro curso, les pregunté si conocían a alguno de los Lipowsky, pero no tenían la más mínima idea. Me indicaron dónde se encontraba la secretaría y hacia allá me encaminé para hacer la consulta. Justo en el momento que estaba formulando mi pregunta, entraron Janosch y Richard, que habían llegado tarde y se habían sorprendido al ver que no había nadie. Nos fuimos a la cafetería, y nos sentamos con Marion ,Geremy (una parejita del curso) y el novio de Coline. Nos quedamos hasta que llegó la hora de matemática (de Janosch). Le pedí permiso a la profesora para leer mi libro (para no faltarle el respeto) y me dijo que sí, por supuesto. Tuve que cambiar de silla y sentarme al fondo, porque Richard tenía que estar más adelante, y ahí me di cuenta que faltaba mi bufanda! Le avisé a la profesora e inmediatamente miró a Richard, y le dijo: Vamos… devolvele la bufanda (riéndose), pero él no la tenía. Entonces me dijo que alguien me tenía que acompañar a buscarla, haciendo el trayecto que yo había hecho hasta llegar al aula… Muchos levantaron la mano para hacerlo, pero Janosch fue quien me acompañó hasta la cafetería, donde mi querida bufanda se hallaba esperando a su dueña. Volvimos al curso y ,al ratito, entró la directora para entregar unas fichas que los chicos tenían que completar. Estaba vestida toda de negro, con una camperita color coral y un collar muy caribeño (de semillas pintadas de amarillo, verde, rojo…) y como tenía calor, tenía la piel del mismo color de su campera! (e incluso hizo el comentario, llevándose una mano a la cara: hace mucho calor acá, ufff….) Cuando se retiró TODOS (hasta la profe) nos tentamos y nos empezamos a reir sin poder parar. La directora parecía una FRUTA, y Richard dijo que parecía la tía de Harry Potter… No podíamos parar de reirnos.
Cuando la clase de matemática finalizó, tuvimos biología, donde no hice absolutamente nada, mi mente estaba totalmente en blanco.
Volvimos a la casa de Gunter, y estaba agotada. Llamé a mami y después cenamos fideos con salsa (Tim se quedó a cenar) y me fui derechito a la cama.

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